En el pasado, nosotras, jóvenes GBAYA de GAROUA-BOULAI, éramos víctimas de una antigua tradición muy severa. Esta nos exponía a prácticascomo el matrimonio precoz forzado y no teníamos acceso a la educación.
Las mujeres africanas y en concreto las jóvenes GBAYA, sonuna fuente de ingresos de la familia.
En 2005 en Camerún, en el distrito de Baré-Bakem en la región del litoral, he observado un problema real que viven los jóvenes de la zona, que era justamente la falta de orientación profesional.
Ella es MBOY BIN SEKE BIBINE, tiene 23 años. Es madre de 5 hijos y alumna en el CENTRO DE FORMACIÓN DUAL PARA MUJERES JÓVENES EN BERTOUA, CAMERÚN (CEFAF).