Mi nombre es Luis. Yo vivo en el este de Guatemala.
Trabajé como granjero, cultivando maíz y frijoles y también tilapia como piscicultor.
Fui supervisor en el proyecto de desarrollo. Luego di consejos sobre proyectos rentables en agricultura y ganadería.
En ese proceso, observé algunos problemas que enfrentan las familias rurales y urbanas.
Las necesidades básicas del hombre son la subsistencia y la vivienda.
En esta región es normal que esto sea difícil de realizar en muchas casas guatemaltecas.
En el este del país, muchos agricultores no tienen su propia tierra para cultivar.
Debido a los cortos inviernos con poca lluvia y los largos veranos sin lluvia, el tiempo de producción es corto y muy arriesgado.
Muchos agricultores no pueden alimentarse de lo que producen durante todo el año.
Hay una necesidad de dinero y tiempo, y se produce poco.
Muchos buscan apoyo financiero de las organizaciones de microfinanzas. Pero todavía cobran un
alto interés y en lugar de servir como soporte crean deudas.
Algunos fabricantes en la región usan una cantidad innecesaria de productos químicos.
Muchos contienen restos de hojas y frutos.
Comer estos alimentos causa problemas de salud como alergias y problemas renales.
Estamos inundados de comida rápida y mala nutrición.
La idea de alimentarnos solo para satisfacer el hambre está cambiando.
Puede comprarlo fácilmente, no tiene que prepararlo y reemplaza los alimentos saludables.
Se necesita una educación consciente para cambiar esta práctica.
Es por eso que le doy nueva vida al cultivo y uso de vegetales en la casa.
No es necesario tener mucha tierra, con un poco de creatividad y esto ya es posible,
rociando y cuidando las semillas para que sigan siendo sostenibles.
Si tiene otras ideas, háganoslo saber.
Traducción:
Maya Lombarts, Heidy Rivera, Anneleen Volkaerts 2 IRM - Thomas Más