Mi nombre es Alan Kilson. Tengo veintiún años y soy un joven campesino. Mi realidad era la de marcharme e irme a la ciudad en busca de mi autonomía. Pero eso cambió en el 2001 con la introducción de una campaña para fortalecer la agricultura familiar, en la que aprendimos sobre la agricultura y cómo cuidar de la naturaleza.
En el 2010 ya se notaba lo mucho que habíamos progresado. Y entonces llegó el Primer Encuentro de Jóvenes. Ahí empezamos a organizarnos y pudimos formar una comisión de jóvenes. En el 2013 nos fortalecimos con las semillas de conocimiento que se plantaron con el Fondo Rotativo Solidario, los kits de semilleros y los kits de apicultura.
Empezamos a ejercer nuestra nueva autonomía, y pudimos vender nuestras ovejas y gallinas. Antes, solamente pasábamos en los campos, pero ahora se nos puede ver en las ferias agroecológicas. Aprendimos que a la hora de preparar la tierra para la siembra no hace falta desbrozar, como hacían nuestros antepasados. Somos jóvenes agricultores que defendemos la agroecología, las semillas autóctonas y nuestra propia autonomía.
Somos los jóvenes de Polo da Borborema
Traducido por: Asmae Maataoui
Revisado por: Micaela Baltussen