En Lubumbashi, hemos conseguido erradicar a los niños de la calle, también conocidos como shégués.
Me llamo Daudet KITENGIE, vivo en Lubumbashi.
Observé el fenómeno llamado KANYAMA KASESE, que consiste en obligar a los niños de la calle (en la lengua local "shégués") a acudir al Servicio Nacional de Rehabilitación de KANYAMA, un territorio situado a más de 1.000 km de Lubumbashi.
Desde hace algún tiempo, en torno a 2018, la inseguridad creada por la multiplicidad de "shégués" está en su punto más alto. Vemos cómo ciudadanos tranquilos son amenazados, golpeados, robados, violados, pierden su dinero, teléfonos móviles, bolsos y otros objetos de valor,.... ante la mirada impotente de la comitiva y los agentes de seguridad de la ciudad.
Hoy, con el lanzamiento de la operación KANYAMA KASESE, la inseguridad ha disminuido considerablemente.
El número de niños de la calle (shégués) está disminuyendo. Los shégués contratados forzosamente en Kanyama son reeducados, alimentados, remunerados y orientados en diferentes profesiones. Al igual que en 2009, cuando el problema de la inseguridad vinculado a los shégués era menos visible porque el gobierno se ocupaba de ellos.
Los habitantes de Lubumbashi pudieron dedicarse a sus actividades comerciales sin preocupaciones y pasar noches tranquilas.
Me quito el sombrero ante el Gobierno de la R.D. del Congo por esta iniciativa, que ha permitido estabilizar la seguridad en la ciudad de Lubumbashi y reintegrar y valorar a estos niños de la calle, que antes se consideraban una amenaza.
Además, el Gobierno sigue afrontando el desafío de encontrar una solución para los niños y adolescentes de la calle que siguen rondando por la ciudad.