
Como agricultor y trabajador de APROJUMAP, soy consciente de la extrema pobreza de algunas familias rurales.
Por eso organizo escuelas de campo, para enseñar las mejores técnicas agrícolas para la producción de maíz. Se ha observado que las prácticas tradicionales no producen suficiente maíz para cubrir las necesidades alimentarias de las familias más pobres.
Por esta razón, organizamos regularmente escuelas de campo para agricultores que les permiten adquirir los conocimientos necesarios para mejorar su producción. También adquieren hábitos de uso de técnicas que preservan la naturaleza.
Se enseña a los agricultores a preparar el suelo adecuadamente respetando la primera y segunda labranza. Nuestros agricultores empiezan a utilizar semillas seleccionadas proporcionadas por servicios especializados para obtener una mejor cosecha. La fertilización orgánica y la siembra se realizan en hileras y en parches.
La escarda se realiza un mes después de la siembra. A
prenden a reconocer y controlar enfermedades y plagas como la cochinilla, los controles se hacen al menos una vez a la semana.
El cambio climático altera las estaciones y sigue siendo un gran reto para todos. La cosecha se realiza cuando las mazorcas están maduras. Antes de almacenarlas, las mazorcas se secan al sol para que estén lo suficientemente secas como para ser desgranadas. Los agricultores que han recibido formación en nuestras escuelas de campo aplican correctamente las técnicas adquiridas.