Ha sido y seguirá siendo el mejor amigo del hombre y los seres vivos.
Convierte el bióxido de carbono en oxígeno, da sombra, es hábitat y da alimento a muchísimas especies de animales y plantas.
Actúa como una esponja ya que amortigua la velocidad de la lluvia, la retiene y la dejan caer lentamente facilitando la filtración del agua en el suelo para abastecer los mantos acuíferos. Las raíces retienen el agua evitando el resecamiento acelerado, erosión y deslaves del suelo, proporciona leña; materia orgánica, madera para la construcción de casas, muebles y otros.
Propicia estabilidad emocional al tener contacto con la naturaleza, da beneficios medicinales de acuerdo a las distintas especies.
Lamentablemente no se le ha dado la importancia necesaria aunque sean muchos los factores que lo afecten ya sea por desconocimiento, falta de información, crecimiento acelerado de la población, consumo exagerado de leña y/o prácticas agrícolas para incrementar la producción.
Por vejez, viento, enfermedades como: el gorgojo del pino, plantas parásitos, barrenador, gusano broca.
Tala inmoderada de arboles para acumulación de riqueza, no por necesidad. Prueba de ello es que a nivel mundial los nacimientos, arroyos y ríos están disminuyendo su caudal.
Actualmente en Guatemala, existen organizaciones que se están pronunciando en defensa del agua debido a la escases que los afecta.
Es necesario que el ser humano y las organizaciones locales tomen conciencia de los grandes beneficios que nos ofrece cada arbol sin que nosotros se lo pidamos, esto se logrará con orientaciones enfocadas a la utilización racional de los recursos renovables y no renovables.