Cada día, millones de personas como yo se van de compras, y salen de las tiendas con caras felices.
Por cierto, soy Justine, tengo 23 años y soy adicta a las compras. Me encanta expresarme a través de la moda, y comprar lo que sea más barato para poder cambiarme cada día, cada semana.
Por ejemplo, H&M o Primark son lugares que visito con frecuencia.
Hace un mes, el hashtag #imadeyourclothes (#yohiceturopa) no dejaba de aparecer en mi feed, así que pulsé para saber de qué se trataba.
Cientos de trabajadoras se unieron al movimiento para mandarnos un mensaje. Creen que debemos cambiar la forma en la que consumimos y producimos para mejorar sus vidas y nuestro planeta.
La mayoría de ellas vive en la pobreza, y no pueden permitirse las necesidades básicas para vivir. Y además son explotadas, sufren abusos verbales y físicos, y trabajan en condiciones peligrosas e insalubres a cambio de muy poco dinero.
Asimismo, la industria textil es una de las más contaminantes del mundo. El teñido y los residuos textiles son también la causa de la contaminación del 20 % de toda el agua dulce y del 5 % de todos los vertederos.
Estos altos costes en las vidas humanas y globales nos hacen darnos cuenta del coste real.
Tenemos que despertar y romper con nuestra adicción. Comprar menos y apreciar las prendas que ya tenemos.
No es posible saber si se respetan los derechos humanos o si las prácticas medioambientales son buenas sin preocuparnos por el origen de nuestros productos. Así que, ¡todo empieza contigo!
Hazte esta pregunta: “¿Quién hizo mi ropa?”
Traducción al español dentro del proyecto PerMondo para la traducción gratuita de páginas web y documentos para ONG y asociaciones sin ánimo de lucro. Proyecto dirigido por Mondo Agit. Traductora: Laura Noguera.

