
La artesanía nos ayuda a sobrevivir.
Soy una joven de la aldea Paiter del pueblo Suruí del clan Kaban.
Soy hija de Rolon Suruí. También es mi maestra, porque desde pequeña me enseñó a hacer artesanías como la cerámica. Y cada día intento aprender más pensando en las generaciones futuras.
Producimos varios tipos de cerámica hecha de arcilla. Tenemos algunas de gran tamaño para hacer "Xixa" (chicha), una bebida tradicional, pero también se utilizan para cocinar alimentos.
Salimos del pueblo, que está en medio del bosque, en busca de arcilla que se encuentra muy lejos de la aldea. Cuando llevamos la arcilla también realizamos rituales. Por ejemplo, las mujeres no pueden tener relaciones cuando van en busca de arcilla y no se puede hablar en voz alta cuando se saca la arcilla del río. Quien la lleva no puede comenzar a cargarla y levantarse rápidamente, porque si no la cerámica se vuelve quebradiza. Debe quedarse sentada durante tres minutos, esto es algo indígena.
Pero el clima ha dificultado mucho nuestra producción de cerámica. Cuando llueve, el río se vuelve muy caudaloso y no hay forma de sacar la arcilla.
Además, la arcilla es muy difícil de encontrar, solo se encuentra en lugares específicos.
Este trabajo es nuestro sustento diario y la venta se realiza en línea en las redes sociales a través de Instagram y WhatsApp.
Nuestro trabajo es difícil, pero nos encanta lo que hacemos.
Traducción: Mónica Hurtado